En el año 2002, estabamos paseando Virginia y yo con nuestras hijas pequeñas por el parque Tierno Galván de Madrid. Queríamos irnos pero las chicas seguían entretenidas jugando. Entonces me acerqué a las dos, me agaché y las levanté a la vez, una en cada brazo. Al hacerlo sentí un dolor agudo en la espalda, como si algo hubiese hecho crack.
Diagnóstico: hernia discal entre la sacra y la 5ta lumbar...
A partir de ese momento, me enteré que para levantar cargas no había que hacerlo doblando la espalda, o que no se debían cruzar las piernas, o que no debemos sentarnos en un sofá todo despatarrados sino que siempre debemos hacerlo en sillas duras y rectas, etc, etc... Por primera vez, me hablaron de como comportarnos para intentar sufrir menos los efectos de la mayor de las opresiones: la de la fuerza de gravedad.
LA FUERZA DE GRAVEDAD NOS OPRIME! Levántate, si te deja, y denúncialo!
Abrazo a tod@s