domingo, 10 de septiembre de 2017

Nostalgia tribal



Como los chimpancés, los sapiens originarios vivíamos en cuadrillas de entre 20 y 50 miembros
que necesitaban de un conocimiento íntimo entre cada uno de ellos para mantener la cohesión del grupo.

Con la revolución cognitiva, desarrollamos un lenguaje
que nos hizo capaces no solo de describir la realidad con muchos más matices que el resto de animales,
sino que nos permitió crear realidades paralelas y creérnoslas,

Nos transformamos en fantásticos cuentacuentos de integración colectiva,
cuentos que nos ligaban a perfectos desconocidos en razón de creencias, orígenes o destinos comunes,
y con esas historias poblando nuestras cabezas
pudimos ampliar nuestras redes de cooperación
creando entidades de integración cada vez más y más amplias.

Nos convertimos así en el animal más poderoso del planeta,
no por el desarrollo de habilidades individuales
sino por la de nuestra capacidad de actuación coordinada en grandes colectivos,
por la inédita capacidad de cooperación que adquirimos
gracias a la creación de grandes mitos comunes
como las religiones, las ideologías, las naciones y los estados. 



A medida que ampliamos nuestros círculos de pertenencia,
obtuvimos mayores logros pero nos enfrentamos también a mayores desafíos.

Avanzamos a trompicones por la historia ampliando la escala de nuestras tribus
pero sin dejar de construir su identidad en la oposición al resto.

El siglo XX nos demostró que la fórmula de las tribus ampliadas enfrentadas
podía llegar a terminar con nuestra especie.

Y extendimos nuestras redes de cooperación.

Creamos entidades supranacionales de control, ampliamos las redes de comercio
y creamos confederaciones de naciones transfiriendo soberanía desde las partes al todo.

Frente a un mundo global construimos redes de cooperación globales.



Cuando hoy vemos banderas de una tribu de ricos ondear
queriendo encerrarse en su feudo y que no los molestemos más con historias de cooperación,
no podemos más que sonreír y recordarles que cooperar es ceder y sumar,
que el tiempo de los mitos tribales pasó,
que los desafíos a los que nos enfrentamos son globales
y que los dioses locales tienen escaso poder para poder superarlos. 

Y además,
que siendo la tribu de los ricos,
no cuela abandonar el barco
por simple nostalgia tribal.  
     

sábado, 2 de septiembre de 2017

Reflexiones vacacionales Agosto 2017

Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Plaza de Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Virginia, Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Iglesia do Carmo, Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Puerta de nuestro apartamento en Lisboa - Agosto 2017






Buzon de la esquina, Lisboa - Agosto 2017






Verita y Lisboa desde el Castillo de San Jorge - Agosto 2017






Castillo de San Jorge en Lisboa - Agosto 2017






MAAT Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Belem, Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Oporto - Agosto 2017






Río Dureo, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Iglesia de los Clérigos, Oporto - Agosto 2017






Catina y Verita






Vuelta a casa, Parquelagos - Agosto 2017






Vuelta al club de lectura leyendo Sapiens - Agosto 2017






Vuelta al trabajo - Agosto 2017