Como los chimpancés, los sapiens originarios vivíamos en cuadrillas de entre 20 y 50 miembros
que necesitaban de un conocimiento íntimo entre cada uno de ellos para mantener la cohesión del grupo.
que necesitaban de un conocimiento íntimo entre cada uno de ellos para mantener la cohesión del grupo.
Con la revolución cognitiva, desarrollamos un lenguaje
que nos hizo capaces no solo de describir la realidad con muchos más matices que el resto de animales,
sino que nos permitió crear realidades paralelas y creérnoslas,
Nos transformamos en fantásticos cuentacuentos de integración colectiva,
cuentos que nos ligaban a perfectos desconocidos en razón de creencias, orígenes o destinos comunes,
y con esas historias poblando nuestras cabezas
pudimos ampliar nuestras redes de cooperación
creando entidades de integración cada vez más y más amplias.
Nos convertimos así en el animal más poderoso del planeta,
no por el desarrollo de habilidades individuales
sino por la de nuestra capacidad de actuación coordinada en grandes colectivos,
por la inédita capacidad de cooperación que adquirimos
gracias a la creación de grandes mitos comunes
como las religiones, las ideologías, las naciones y los estados.
que nos hizo capaces no solo de describir la realidad con muchos más matices que el resto de animales,
sino que nos permitió crear realidades paralelas y creérnoslas,
Nos transformamos en fantásticos cuentacuentos de integración colectiva,
cuentos que nos ligaban a perfectos desconocidos en razón de creencias, orígenes o destinos comunes,
y con esas historias poblando nuestras cabezas
pudimos ampliar nuestras redes de cooperación
creando entidades de integración cada vez más y más amplias.
Nos convertimos así en el animal más poderoso del planeta,
no por el desarrollo de habilidades individuales
sino por la de nuestra capacidad de actuación coordinada en grandes colectivos,
por la inédita capacidad de cooperación que adquirimos
gracias a la creación de grandes mitos comunes
como las religiones, las ideologías, las naciones y los estados.
A medida que ampliamos nuestros círculos de pertenencia,
obtuvimos mayores logros pero nos enfrentamos también a mayores desafíos.
Avanzamos a trompicones por la historia ampliando la escala de nuestras tribus
pero sin dejar de construir su identidad en la oposición al resto.
El siglo XX nos demostró que la fórmula de las tribus ampliadas enfrentadas
podía llegar a terminar con nuestra especie.
obtuvimos mayores logros pero nos enfrentamos también a mayores desafíos.
Avanzamos a trompicones por la historia ampliando la escala de nuestras tribus
pero sin dejar de construir su identidad en la oposición al resto.
El siglo XX nos demostró que la fórmula de las tribus ampliadas enfrentadas
podía llegar a terminar con nuestra especie.
Y extendimos nuestras redes de cooperación.
Creamos entidades supranacionales de control, ampliamos las redes de comercio
y creamos confederaciones de naciones transfiriendo soberanía desde las partes al todo.
Frente a un mundo global construimos redes de cooperación globales.
Creamos entidades supranacionales de control, ampliamos las redes de comercio
y creamos confederaciones de naciones transfiriendo soberanía desde las partes al todo.
Frente a un mundo global construimos redes de cooperación globales.
Cuando hoy vemos banderas de una tribu de ricos ondear
queriendo encerrarse en su feudo y que no los molestemos más con historias de cooperación,
no podemos más que sonreír y recordarles que cooperar es ceder y sumar,
que el tiempo de los mitos tribales pasó,
que los desafíos a los que nos enfrentamos son globales
y que los dioses locales tienen escaso poder para poder superarlos.
queriendo encerrarse en su feudo y que no los molestemos más con historias de cooperación,
no podemos más que sonreír y recordarles que cooperar es ceder y sumar,
que el tiempo de los mitos tribales pasó,
que los desafíos a los que nos enfrentamos son globales
y que los dioses locales tienen escaso poder para poder superarlos.
Y además,
que siendo la tribu de los ricos,
no cuela abandonar el barco
por simple nostalgia tribal.

Muy bueno, Jorge 👏👏👏
ResponderEliminarGracias Pilar!
EliminarJaja!! Que buena la foto!! jajaja!!!
ResponderEliminarGracias Al! Abrazo!
EliminarFreedom for Catalonia !!!
ResponderEliminar||*||
Confiemos que esa mitad de la poblacion catalana que no ha sido abducida por ese discurso nacionalista insolidario y retrogrado se sacuda el miedo y luche por mantener su identidad.
ResponderEliminarConfiemos que esa mitad de la poblacion catalana que no ha sido abducida por ese discurso nacionalista insolidario y retrogrado se sacuda el miedo y luche por mantener su identidad.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo. Si hay una ideología desfasada y retrógrada para los tiempos que corren, esa es el nacionalismo identitario.
Eliminarnostalgia tribal
ResponderEliminarLa nostalgia tribal es un residuo entendíble acumulado en nuestra mirada ( cerebro ) por cientos miles de años de práctica. Los nacionalismos y las fragmentaciones correspondientes han sido la impronta en los colectivos Sapiens e incluso hoy los programas educativos los siguen sosteniendo. Estamos en un punto de inflexión aun difícil de captar pero el camino es desandar el lo transitado y comprender que lo social, lo económico, lo político y la construcción del poder deben barajar y dar de nuevo de cara a un futuro sostenible y mas igualitario.
ResponderEliminarMuy dw acuerdo Claudio. Abrazo!
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