Caminando por el valle del arroyo Peregrinos que pasa por detrás de casa, nos encontramos ya hace tiempo entre los árboles, en una zona inaccesible, los restos de un viejo coche chocado. ¿Cómo habrá llegado hasta allí? La carretera está bastante alejada, y alguien debe haberlo arrastrado con bastante esfuerzo hasta este punto. Siempre que salimos a caminar, llegamos hasta el coche y nos quedamos extasiados, casi como los monos del principio de 2001 Odisea en el Espacio al encontrar el monolito extraterrestre. ¿Quiénes irían en ese coche? ¿Habrán sobrevivido o no? Valga este blog como pequeño homenaje a los ocupantes de este coche fallido que hoy descansa en nuestro valle, convertido en la ermita secreta de nuestros peregrinajes.








