domingo, 24 de diciembre de 2017

Futuro naranja



El año 2008 fue un año muy especial. No sólo porque representó la llegada a España de la terrible crisis que se había desatado en EEUU el año anterior. También fue el año en el que, por primera vez en la historia de la humanidad, la población que habita en ciudades superó a la que vive en el medio rural. Cientos de miles de años de vida en el campo terminaron ese mismo año, respondiendo a una tendencia imparable de crecimiento urbano y despoblación rural. 
El mundo al que vamos es un mundo de ciudades. Las ciudades son el motor económico y social de los países, el lugar del desarrollo y de la innovación, del cruce social y del arribo migratorio. 

Las grandes ciudades, en tanto punta de lanza de la globalización, se convierten así en el cementerio de los nacionalismos y se imponen incluso a las identidades de los estados-nación de las que surgen. La nostalgia identitaria, el vestigio de un pasado con predominio rural, es incompatible con el medio multicultural de las ciudades y sencillamente se disuelve cuando entra en contacto con ellas. 

El mapa de la distribución geográfica del voto en las autonómicas catalanas no puede ser más elocuente. Refleja el proceso de transformación que no solo vive Cataluña en particular sino el mundo en general como consecuencia de este proceso combinado de globalización y urbanización. El voto independentista tiene su bastión en las entrañas rurales, mientras el voto constitucionalista es un voto claramente urbano. Increiblemente, estas elecciones no han girado en torno al eje habitual de izquierdas-derechas, sino que han planteado una confrontación en toda regla de tradición contra modernidad, de nostalgias pueblerinas que se resisten a disolverse en la isonomía integradora de las grandes ciudades. 

Lo grandioso, lo notable, lo esperanzador, es que ese voto por la modernidad y el progreso, ha encontrado finalmente su cauce, y ese cauce se llama Ciudadanos. Los resultados de Cataluña anticipan un proceso imparable de renovación y reforma a nivel nacional del bipartidismo tradicional, representando un severo correctivo para con el PP y el PSOE, al tiempo que indica también el principio del fin de la fantasía populista de Podemos, que avanza hacia una progresiva irrelevancia. 
Ciudadanos, con su programa liberal-progresista de emulación de los modelos escandinavos y del norte de Europa, replica en España lo acontecido en Francia con Macrón, representando el renacimiento de un proyecto europeista tras la superación de la crisis. 

Lamentablemente Cataluña tendrá que sufrir aún algunos años más de turbulencia y frustración, pero será sólo circunstancial. El gran cambio se está conformando, es imparable, e implicará la reforma integral de este país en una suerte de segunda transición que logrará nuestra equiparación con los países más avanzados de la región y una revisión inteligente y justa del régimen de autonomías. 

España tiene un gran futuro, y ese futuro es naranja.



sábado, 28 de octubre de 2017

La muerte de un mito



La gran habilidad de los Sapiens, la que nos distingue del resto de animales, es la de ser capaces de crear y creer en realidades inventadas por nosotros mismos, mitos que nos sirven para dibujar los escenarios por donde transcurrir con una determinada finalidad colectiva. 

Los mitos son poderosos y creíbles, tan profundos y pregnantes como una religión, y cuanto más nos ligan a un determinado colectivo, más fuerza logran tener. Es por eso que uno de los mitos con mayor capacidad de cohesión haya sido hasta hoy el nacionalismo, el mito primigenio de pertenencia a una tribu digna de exaltación por ser, normalmente, la mejor de todas :)

Como bien lo cuenta Yuval Harari en su libro Sapiens, la historia parece caótica cuando la vivimos, pero es claramente direccional cuando la observamos desde la distancia. La historia tiene así una flecha muy clara en dirección a la unificación de la humanidad, un proceso en el que el dinero, los imperios y las religiones han jugado un papel central, sumando y fusionando fragmentos en un proceso continuo que sigue en marcha. Como un tsunami, las estructuras parciales ceden, dando lugar a estructuras más amplias, con redes de cooperación más extensas y más y más interconexión. 

En el Club de Lectura y Debate Galapagar comenzamos nuestra tercera temporada este Septiembre con Sapiens, y mientras leíamos sobre el poder de los mitos, de repente notamos como un mito enorme estaba creciendo a nuestro lado, al punto que cerramos el libro y nos quedamos boquiabiertos observando la demostración práctica más rotunda de la teoría de Harari; la eclosión del mito de la nación catalana y de su independencia.  

Claro está que la regla de oro de todo mito es que nunca se haga realidad, porque ese día el mito desaparece, igual que huye la imagen cuando apagamos la pantalla. Así, los fervorosos creyentes inflaron tanto su realidad inventada que decidieron apagar la pantalla y mudarse del mito a la realidad. Y al hacerlo, se encontraron a si mismos en el escenario más angustiante y terrible al que pueden enfrentarse los Sapiens:
se encontraron con la nada, se encontraron con la muerte de un mito.   


domingo, 10 de septiembre de 2017

Nostalgia tribal



Como los chimpancés, los sapiens originarios vivíamos en cuadrillas de entre 20 y 50 miembros
que necesitaban de un conocimiento íntimo entre cada uno de ellos para mantener la cohesión del grupo.

Con la revolución cognitiva, desarrollamos un lenguaje
que nos hizo capaces no solo de describir la realidad con muchos más matices que el resto de animales,
sino que nos permitió crear realidades paralelas y creérnoslas,

Nos transformamos en fantásticos cuentacuentos de integración colectiva,
cuentos que nos ligaban a perfectos desconocidos en razón de creencias, orígenes o destinos comunes,
y con esas historias poblando nuestras cabezas
pudimos ampliar nuestras redes de cooperación
creando entidades de integración cada vez más y más amplias.

Nos convertimos así en el animal más poderoso del planeta,
no por el desarrollo de habilidades individuales
sino por la de nuestra capacidad de actuación coordinada en grandes colectivos,
por la inédita capacidad de cooperación que adquirimos
gracias a la creación de grandes mitos comunes
como las religiones, las ideologías, las naciones y los estados. 



A medida que ampliamos nuestros círculos de pertenencia,
obtuvimos mayores logros pero nos enfrentamos también a mayores desafíos.

Avanzamos a trompicones por la historia ampliando la escala de nuestras tribus
pero sin dejar de construir su identidad en la oposición al resto.

El siglo XX nos demostró que la fórmula de las tribus ampliadas enfrentadas
podía llegar a terminar con nuestra especie.

Y extendimos nuestras redes de cooperación.

Creamos entidades supranacionales de control, ampliamos las redes de comercio
y creamos confederaciones de naciones transfiriendo soberanía desde las partes al todo.

Frente a un mundo global construimos redes de cooperación globales.



Cuando hoy vemos banderas de una tribu de ricos ondear
queriendo encerrarse en su feudo y que no los molestemos más con historias de cooperación,
no podemos más que sonreír y recordarles que cooperar es ceder y sumar,
que el tiempo de los mitos tribales pasó,
que los desafíos a los que nos enfrentamos son globales
y que los dioses locales tienen escaso poder para poder superarlos. 

Y además,
que siendo la tribu de los ricos,
no cuela abandonar el barco
por simple nostalgia tribal.  
     

sábado, 2 de septiembre de 2017

Reflexiones vacacionales Agosto 2017

Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Plaza de Tavira - Agosto 2017






Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Playa de Tavira - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Virginia, Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Iglesia do Carmo, Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Puerta de nuestro apartamento en Lisboa - Agosto 2017






Buzon de la esquina, Lisboa - Agosto 2017






Verita y Lisboa desde el Castillo de San Jorge - Agosto 2017






Castillo de San Jorge en Lisboa - Agosto 2017






MAAT Lisboa - Agosto 2017






Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Belem, Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Los Jerónimos, Belem, Lisboa - Agosto 2017






Oporto - Agosto 2017






Río Dureo, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Calle de las Flores, Oporto - Agosto 2017






Iglesia de los Clérigos, Oporto - Agosto 2017






Catina y Verita






Vuelta a casa, Parquelagos - Agosto 2017






Vuelta al club de lectura leyendo Sapiens - Agosto 2017






Vuelta al trabajo - Agosto 2017






domingo, 2 de julio de 2017

200 paises / 200 años

Quiero compartir con vosotr@s una página espectacular creada por la fundación Gapminder, que trabaja en la visualización de datos sobre el estado del mundo para su mejor comprensión. El link es: 
Uno de los mentores de esta organización fue Hans Rosling, un médico sueco que lamentablemente falleció en febrero pasado. En 2010 se hizo bastante famoso por un programa en la BBC en el que en solo 4 minutos fue capaz de contar la evolución de los 200 paises que conforman la humanidad en los últimos 200 años de un modo inédito, algo que podéis ver también en el siguiente link:
https://www.youtube.com/watch?v=jbkSRLYSojo
En la página actual de Gapminder podemos visualizar estos datos y jugar con ellos de un modo fenomenal. El cuadro de evolución de esperanza de vida en relación al ingreso per cápita es genial. Podéis ver la evolución en conjunto, o elegir un país o varios para comparar su evolución. Son notables los retrocesos sufridos durante la primera y la segunda guerra mundial, o el subidón de China e India avanzando de modo vertiginoso en las últimas décadas.
Por supuesto, he seleccionado España y Argentina y he visto su evolución comparada, no me podía perder ese análisis...
Y todo ésto lo digo a colación de un debate que tuvimos ayer en nuestro club de lectura y debate aquí en Galapagar, cuando alguien del grupo expresó ese lugar común del pensamiento de izquierdas, por el que se identifica al capitalismo como el monstruo que es origen de todos los males que nos aquejan. 
Lo que queda claro observando el cuadro de Gapminder, es que en los últimos 200 años la humanidad en su conjunto ha pegado un subidón de esperanza de vida y de ingresos per cápita absolutamente revolucionario, Y no es sólo en los países desarrollados. Justamente el mundo emergente viene en la últimas décadas convergiendo hacia la zona superior derecha del cuadro con los paises más avanzados. Y es una evidencia que el capitalismo y el libre mercado son los grandes artífices de este milagro. El caso de China es especialmente revelador: os invito a seleccionarla y ver su evolución. Cuando los grandes cerebros del comité central del PC chino decidieron reemplazar el colectivismo por el capitalismo, convirtieron su país en una maquina imparable de destrucción de pobreza y en un motor poderosísimo capaz de dinamizar la economía mundial en su conjunto. 
Obviamente, con esto no digo que no haya falencias y conflictos de todo tipo que no debamos corregir. Claro que la globalización genera desigualdad. Claro que la desregulación bancaria es nociva y genera burbujas que hacen muchísimo daño. Claro que los paraísos fiscales deben ser eliminados. ¡Claro que hay mucho por hacer! Pero la clave es comprender y aceptar que hemos descubierto el motor que dispara el potencial del desarrollo humano. Y aceptando esta evidencia podemos trabajar en su mejor regulación para seguir avanzando hacia un mundo más justo e igualitario donde absolutamente todas las personas en todas las geografías pueda realizarse y desarrollar todo su potencial individual. No se trata de poner patas para arriba el sistema, se trata de reformarlo y regularlo para que funcione mejor! No se trata de frenar las ruedas del sistema, sino de facilitar que sigan girando al tiempo que acompañamos el crecimiento generado con políticas de redistribución y bienestar que no dejen a nadie fuera y aseguren que tod@s tengamos las mismas oportunidades reales de acceso a educación, salud y realización personal. 
Creo que conocer y entender la realidad es el primer paso de cualquier intento de formulación de políticas para el futuro. Muchas de nuestras ideas son erróneas porque parten de un entendimiento equivocado de la situación de partida. En estos tiempos de big data que hoy se alumbran, los prejuicios y las interpretaciones infundadas tienen los días contados.