domingo, 30 de abril de 2017

VelociraPPtors



Cada día que pasa estamos más abochornados con las nuevas noticias de corrupción del Partido Popular, al tiempo que se hace imposible interpretarlas con la teoría de los casos aislados.
Se trata más bien de un modelo sistémico propio de la cultura anterior a la crisis, esa del pelotazo y el ladrillo, la del afán de riqueza y ostentación como único modo de realización personal.
Obviamente el PP no es el único viejo partido afectado por esta lacra, pero al ser el partido de gobierno y el más votado por los españoles en las últimas elecciones, su corrupción adquiere una dimensión inusitada, al tiempo que se hace síntoma de una enfermedad de la propia sociedad.

Estos días en Francia, una organización antitaurina publicaba un video de denuncia en el cual un toro era reemplazado en una corrida por un velociraptor. Una metáfora muy lograda sobre el imposible encaje de las corridas de toros en los tiempos que corren. http://verne.elpais.com/verne/2017/04/29/articulo/1493460899_527257.html

Pues al PP le pasa exactamente lo mismo. Como partido conservador que es, su anclaje en el pasado lo condena a reproducir la peor tradición, de clara raíz franquista, esa que creó un capitalismo de amiguetes que desprecian lo público y utilizan el poder para enriquecerse en la sombra de los despachos. Los corruptos notables del PP, cada vez más y cada vez más encumbrados en el escalafón, son como esos velociraptors del vídeo, especímenes de otro tiempo condenados a la extinción.

El dilema de España hoy es, por tanto, tradición o modernidad.

Una opción es seguir aferrados a nuestros toros y puros, al trapicheo de sobremesa en reservados y despachos, y a seguir votando velociraPPtors una y otra vez.

Otra opción es dar un paso al frente, abrir ventanas y puertas, limpiar la casa de bichos del pasado para regenerar este gran país, haciendo las reformas necesarias para mejorar nuestra calidad institucional acercándonos más al exitoso modelo de nuestros socios del norte de Europa, que para eso formamos parte de ella. Una opción en favor de todos los CIUDADANOS que merecemos que también a España llegue la modernidad.
 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Supertango 2008

Cuando me vine definitivamente a España a principios del 92 dejé muchísimas cosas en Argentina. Una de ellas fue la música.
Dejé el bajo, los equipos, muchos discos y cassettes, y también dejé El Cuerpo, el grupo que formamos con Alberto Cortés en el 87 y con el pasamos miles de horas componiendo, tocando y riéndonos.
Pero la música nunca se va del todo.
En el 2008, por recomendación de Alberto, me compré el Reason 4, un programa para hacer música por ordenador que me atrapó. Me pasé muchísimas noches y madrugadas aprendiendo y haciendo temas.
El resultado de aquel aprendizaje y aquella fiebre lo llamè Supertango 2008. Lo que me fascinó del Reason, y de los programas de música, es que te conectan la cabeza al altavoz, sin intermediación alguna, ni siquiera la interpretación del instrumento,.
Ahora que contamos con la nube, he subido aquellos temas para que ya se queden allí, que estarán más seguros que aquí :)
Por cierto, la imagen de portada es de la película que siempre me sedujo, 2001 Odisea en el espacio, de Kubrick. El encuentro de los monos y la civilización futura, lo que nosotros fuimos y seremos, la insignificancia de nuestra existencia, pero al mismo tiempo su maravilla,...

En el menú lateral de este blog podéis escuchar aquellos temas. Espero que os gusten :)
Abrazo a tod@s
j


sábado, 8 de junio de 2013

Los secretos del arroyo Peregrinos

Caminando por el valle del arroyo Peregrinos que pasa por detrás de casa, nos encontramos ya hace tiempo entre los árboles, en una zona inaccesible, los restos de un viejo coche chocado. ¿Cómo habrá llegado hasta allí? La carretera está bastante alejada, y alguien debe haberlo arrastrado con bastante esfuerzo hasta este punto. Siempre que salimos a caminar, llegamos hasta el coche y nos quedamos extasiados, casi como los monos del principio de 2001 Odisea en el Espacio al encontrar el monolito extraterrestre. ¿Quiénes irían en ese coche? ¿Habrán sobrevivido o no? Valga este blog como pequeño homenaje a los ocupantes de este coche fallido que hoy descansa en nuestro valle, convertido en la ermita secreta de nuestros peregrinajes. 










domingo, 31 de marzo de 2013

Cataratas del Iguazú

En estas minis vacaciones en Argentina, hemos pasado 4 días en las Cataratas del Iguazú.
Para mí, fue la segunda vez que las visitaba en mi vida. La primera vez fue cuando tenía 12 años, a modo de viaje de fin de curso de la escuela primaria. Lo único que recuerdo de aquel viaje son dos cosas. Por un lado, la cámara de fotos Kodak que llevé. Solo saqué un rollo, pero recuerdo bien las fotos, que mire y remiré muchas veces en mi vida. Siempre me habían parecido amarillentas, como viejas y descoloridas, pero ahora comprobé que el agua mezclada con la tierra roja tiene ese color y que no solo se trataba del paso del tiempo.
Mi segundo recuerdo es que nos llevaron a Foz de Iguazú, del lado brasilero, y allí los profesores nos dieron una hora para pasear solos por la ciudad y comprar regalos para la familia. Caminar solo con algún compañero por las calles de otro país era una experiencia que me quedó grabada. Y solo teníamos 12 años.
En esta ocasión, casi 40 años después de aquella visita, las cataratas me parecieron imponentes. Las recorrimos del lado argentino, y luego del brasilero, esquivando coatíes y cruzándonos con turistas de todo el mundo.
Me sorprendió la temeridad de los miradores y pasarelas. Ubicados algunos sobre el mismo borde de la caida, otros al pié, en varios de ellos te empapas, y son esos los puntos culminantes del recorrido, donde la gente abre los brazos y siente las cataratas en su interior. La furia de la naturaleza y nuestra fragilidad producen un contraste que hace temblar de emoción.

Me gusta pensar mucho en ese río inmenso que siempre fluye, alimentado por la selva mas majestuosa de la tierra. Un proceso permanente, de siglos y más siglos. Lo ví con 12 años, y ahora otra vez con casi 50 junto con mis hijas, de 14 y 12 años. Quizás cuando ellas cumplan 50 vuelvan a visitarlas con sus hijos, y ellos saquen nuevas fotos, menos amarillentas.

Por cierto, no puedo dejar de hacer una disgresión final: creo que las cataratas son el santuario de la fuerza opresora que da nombre a este blog, su máximo y más elocuente monumento. Vamos a contemplar el agua eterna que cae como quien va al templo a arrodillarse ante su dios. Curiosamente no existió en la antigüedad clásica la diosa Gravedad, pero creo que merece la pena proponerla ahora. El santuario ya lo tenemos!

Abrazo a tod@s,

Jorge

sábado, 30 de marzo de 2013

Alberto Gómez

Yo me crié en Buenos Aires, en un departamento de tres ambientes frente a la plaza Congreso. Era un departamento muy chico, orientado al interior de la manzana. Una de las dos habitaciones tenía una ventana que daba a un lavadero, que a su vez daba a un patio interior. Era una habitación pequeña y oscura, y allí dormían mis padres.
Evidentemente, a la hora de elegir, ellos nos dejaron a mi hermana y a mi la mejor habitación, la más grande y luminosa. Orientaba al corazón de manzana, y desde ahí yo me pasaba muchas horas mirando las medianeras y ventanas de otras casas.
Solo entraba el sol unos pocos días del verano. Era un rayo transversal, muy estrecho y fugaz. Ese rayo de sol representaba las vacaciones, y a veces Silvina y yo nos poníamos a tomarlo, a tomar sus diez centímetros de ancho de ese instante fugaz que nos generaba tanta ilusión.
Al jugar yo era muy ruidoso. Me gustaba mucho hacerlo con bolitas de vidrio (canicas), pero también con pelotas de tenis o incluso de futbol. corriendo y pateando de una punta a la otra del departamento. En una ocasión, de un pelotazo tiré uno de los posters que colgaba mi hermana sobre el piano. Me subi al piano para volver a colgarlo, me resbalé y caí sobre una silla rompiéndola. Lo más increible, es que tiempo después volví a tirar el poster con la pelota, volví a subirme al piano y volví a resbalar, rompiendo otra silla!
Evidentemente el vecino de abajo sufría nuestros ruidos, y cada dos por tres venía a golpearnos la puerta y a quejarse. Me quedó grabado su nombre como el de un ogro malvado, Alberto Gómez. Si venía Alberto Gómez, era una malísima señal.
Alberto Gómez era un cantante de tangos. Gracias a la maravilla de internet, ahora puedo escucharlo. Leo en wikipedia que justo por aquellos años, 69-70, publicó uno de sus mejores discos en RCA-Victor, justo cuando yo lo aturdía con los ruidos de las bolitas.

En este link pueden escuchar una de sus temas más famosos y cantado por él mismo: Milonga que peina canas
http://www.todotango.com/Spanish/las_obras/Tema.aspx?id=g2/paMDDXYo=

Va mi pequeño homenaje y mis disculpas póstumas por las molestias ocasionadas

Abrazo a tod@s,

j

sábado, 22 de septiembre de 2012

Influencias l

Mi padre murió cuando yo tenía 17 años. A pesar de esa muerte temprana, fue una marca enorme en mi vida.
Era abogado criminalista, algo especialmente seductor y rodeado de aventura. Se hizo un nombre en la profesión, y algunos de sus casos y estrategias de defensa fueron motivo de estudio en la facultad de derecho de Buenos Aires. Era original, y rompía las reglas, como cuando redactaba sus alegatos en verso. Solía defender personajes de lo más extraños, asesinos de mayor o menor monta, y en general gente sin recursos. Los instruía para mantenerse prófugos cuando era posible,  pero si caían presos siempre les hacía seguir una estrategia de "no declarar".
Creo que tenía mucha personalidad, y sabía que en esto de los asuntos humanos todo es absolutamente relativo, y depende del modo en que se presente. De joven había leido mucha filosofía, seguro que mucho a los Sofistas, y aunque en sus últimos años renegaba de la justicia y de las "ciencias" humanas en general, había incorporado unos fundamentos que le permitían vivir con aplomo y abriendo caminos.
En los últimos años de su vida se puso a estudiar por su cuenta electricidad y electrónica. Desengañado por la mediocridad de la justicia y los jueces, dio un vuelco en sus inquietudes abrazando a su modo la revolución tecnológica que él fue capaz de reconocer y celebrar. Todas las mañanas se levantaba muy temprano, a las 5 o 6, o incluso antes, y dedicaba esas horas previas mientras todos dormíamos para estudiar. Era muy metódico, y creo que estudió tanto y tantos años que de haber ido a la universidad habría terminado la carrera de ingeniería, sin duda.
Con un inicio claramente humanista, en los últimos años de su vida tuvo una pasión científica que sin duda influyó en mi hermana y en mí, y en nuestras carreras de física y arquitectura.
En mi caso, la influencia fue extrema al elegir el industrial Otto Krause como colegio secundario, y luego la especialidad de electricidad. Sin embargo, ya en los últimos años de escuela, lo tecnológico me resultaba aburrido y poco interesante, y comencé a hacer actividades paralelas más artísticas, como fotografía y música. Con mi amigo Alberto Cortés, nos sentábamos bien atras en la clase, y nos dedicábamos a soñar con nuestros grupos de rock y el arte en general.
Mi padre murió cuando yo estaba en quinto año, justo en esos tiempos de rebeldía y búsqueda vocacional. Creo que su muerte terminó de rematar aquel camino que en un momento emprendí hacia la ingeniería. Ya no me atraía, y ya no estaba mi padre para influirme. Y sin embargo me influyó, y mucho, pero no literalmente, sino en lo profundo, en esa actitud vital de búsqueda y pasión, de interés por aprender y hacer, de saltarse el guión y abrir nuevos caminos. Sabiendo ser serio cuando correspondía, pero sorprendiendo siempre con un sentido del humor desbordante, que demostraba por encima de todo un enorme optimismo, un amor inmenso por la vida y una capacidad enorme para diferenciar lo importante de las miserias del día a día. Una fantástica influencia, que estoy muy orgulloso de haber recibido.
Abrazo a tod@s,
j



domingo, 16 de septiembre de 2012

Adolescencias

Nuestras dos hermosas hijas ya son adolescentes, o casi.
Esta situación me retrotrae a mi propia adolescencia, y es inevitable compararlas... Los tiempos han cambiado mucho, y sin duda para mejor.
Mis padres fueron bastante conservadores, y en mi caso me mandaron a un colegio primario privado, católico y sólo de hombres... Que horror, ahora que lo pienso.
Escuela Argentina Modelo, Buenos Aires - Mi escuela primaria

Por suerte al término de la primaria, la influencia de mi padre me llevó a dar un giro radical y entrar al Otto Krause, un colegio industrial y público, donde de repente me encontré con gente de otra extracción social, mucho más popular y diversa que el grupo elitista de "alta " sociedad que había conocido en la primaria.
ENET Nº1 Otto Krause, Buenos Aires - Mi secundaria


El problema es que el colegio industrial, aunque mixto, no tenía prácticamente chicas, así que en los hechos seguí formándome en un entorno de chicos...
Obviamente, esta formación segregada sumada a mi natural timidez me llevaron a tener una adolescencia  donde la relación con las chicas tuvo para mí una torturante escasez. Si a eso le sumamos los ramalazos de catolicismo que sufrí en la primaria, y que gracias a dios... pude ir superando rápidamente, el cuadro queda claro, y no fue exactamente un buen modelo.

Cuando veo a mis hijas absolutamente integradas e interactuando de un modo natural con chicos y chicas durante toda su formación, me siento reconfortado, porque veo que ellas han superado aquel viejo modelo, y pueden disfrutar de una vida social normal y natural, sin torturas mentales de ningún tipo:  con la timidez y los miedos propios de la edad, sí, pero superándolos con libertad y naturalidad.

Los tiempos han ido a mejor, no cabe duda.

Abrazo a tod@s

j